La bomba de calor es la base de todo sistema de aire acondicionado, aunque tiene la ventaja de que puede producir también calefacción, si el aparato es reversible. Una buena bomba de calor puede utilizarse incluso para producir toda la energía que necesita una casa, exceptuando la cocina y la iluminación: calefacción, aire acondicionado y agua caliente doméstica.
La bomba de calor es un dispositivo de alta eficiencia energética que Nuevas Energías Renovables recomienda especialmente. Esta eficacia se debe a que, a diferencia de otros sistemas, como las calderas, la energía no se consume para producir el calor, sino para mover el calor de un lugar a otro. Por este motivo, por cada unidad de energía consumida, produce hasta 4 unidades de energía propia. Este estatus de eficiencia permite solicitar subvenciones a la instalación de bombas de calor en las instituciones competentes.
Calefacción mediante bomba de calor
Una de las opciones del uso de la bomba de calor es la calefacción.
Climatización integral mediante bomba de calor
La climatización mediante bomba de calor es una de las formas más eficientes que existen de calefactar o refrigerar una casa. Por tanto, es también una de las formas más económicas
Aire acondicionado
La bomba de calor es el sistema más eficiente que existe para proporcionar aire acondicionado al hogar.
Aunque su nombre no nos resulte muy conocido, todos tenemos, al menos, una bomba de calor en casa: la nevera es una bomba de calor.
Una bomba de calor basa su funcionamiento, como hemos dicho, en que mueve el calor de un sitio a otro. Para hacerlo se basa en una propiedad física de la materia, por la que un cambio de estado absorbe o cede calor. El líquido contenido en el circuito se convierte en gas de forma mecánica. El gas absorbe el calor en el sitio donde queremos 'sacarlo' y mediante un compresor -que es el que utiliza la electricidad que consume la bomba- inducimos al gas a cambiar de estado de nuevo, cediendo su calor al cambiar de estado e inyectándolo donde a nosotros nos conviene.
Gracias a este 'truco' que se aprovecha de las leyes de la física, el dispositivo es altamente eficiente, llegando a producir hasta 4 unidades de energía por cada unidad de energía consumida, convirtiéndolo en el sistema de climatización más eficiente y económico que existe.
Bombas para lugares fríos
No todos los climas son óptimos para el aprovechamiento de las bombas de calor. Las temperaturas inferiores a los 0ºC hacen caer en picado el rendimiento de la bomba; para lugares de climas fríos, se han desarrollado bombas de calor especializadas que incluyen una resistencia eléctrica en la unidad exterior de la bomba de calor. Esos días más fríos el consumo de la bomba será mucho más elevado, igualando el rendimiento de los sistemas convencionales de calefacción, pero el resto de los días la instalación conservará su eficiencia.
Bombas inverter
Las bombas de calor inverter disponen de un compresor de potencia adaptable. Un compresor normal está o encendido o apagado, mientras que un inverter funciona siempre con una potencia adaptable, trabajando con más fuerza cuando la temperatura se aleja de lo que marca el termostato, y con menos fuerza cuando el cambio de temperatura es más suave. La ventaja es doble: por un lado, mayor confort, porque nunca notaremos un cambio en la temperatura ambiente; por otro lado se encuentra el consecuente ahorro de electricidad.
Las bombas pueden clasificarse según varios criterios:
1. Según el medio con el que intercambian el calor:
2. Según la morfología de la bomba:
3. Según la funcionalidad:
La reducción actual de emisiones de CO2 de la bomba de calor, es de un 6%, y podría llegar en un futuro hasta el 16%, según la Agencia Internacional de la Energía. Los desarrollos en esta tecnología, permitirán que las bombas de calor mejoren aún más su actual rendimiento y su uso más generalizado, hará que la climatización de hogares sea más beneficiosa para el medio ambiente.
La evolución de la bomba de calor en los próximos años dependerá de la evolución de los fluidos refrigerantes. Los refrigerantes organoclorados, usados por la mayor parte de las bombas de calor, tienden a desaparecer debido a su alta contaminación sobre la capa de ozono y el efecto invernadero. Para mejorar las emisiones de la bomba de calor, haciendo que sea una alternativa atractiva desde el punto de vista del ahorro energético, la sustitución de los refrigerantes por otros debe mantener o superar las eficiencias de los ciclos.