La tecnología termoeléctrica trabaja bajo temperaturas muy elevadas. Los colectores planos no son suficientes, ya que a temperaturas altas bajan considerablemente su rendimiento. Para generar energía termoeléctrica se usan otros dispositivos que permiten concentrar la radiación y aprovechar al máximo el calor generado por el sol. No se trata de una tecnología en investigación; su eficacia está más que comprobada, aunque sus costes de instalación, superiores a los de una central térmica convencional (basada en la combustión), está frenando su expansión a nivel comercial.
Energía solar termoeléctrica con colectores cilíndrico-parabólicos
Esta formada por espejos cóncavos curvados en forma de canal que concentran su radiación sobre una tubería que transporta aceite que alcanza altas temperaturas. Su carácter de ciclo combinado con combustión de gas las hace más productivas.
Generación de electricidad mediante energía solar termoeléctrica en planta con receptor central
Esta instalación consta de un campo de helióstatos que siguen automáticamente al Sol y orientan el rayo hacia un receptor situado sobre una torre.
Concentradores cilíndrico-parabólicos: espejos cóncavos (curvados en forma de canal) que concentran su radiación sobre una tubería que transporta aceite que alcanza altas temperaturas. Su carácter de ciclo combinado con combustión de gas las hace más productivas.
Receptor central en torre: un campo de helióstatos que siguen automáticamente al Sol y orientan el rayo hacia un receptor situado sobre una torre. La potencia de la central va de 10 a 200 MW.
Discos parabólicos: muy poco frecuente. Tienen forma de antena parabólica y su potencia pico oscila entre los 5 y 25 kW. Se encuentra aún en fase de investigación.
Es importante diferenciar entre los colectores planos o los tubos de vacío, denominados "de baja temperatura", y los colectores parabólicos de concentración (CPC), denominados "de alta temperatura". El calificativo de "baja temperatura" no indica que su temperatura sea insuficiente, sino que su rendimiento es el conveniente para los sistemas de calefacción que habitualmente se usan en las viviendas. Los colectores de alta temperatura, por el contrario, sí necesitan alcanzar temperaturas superiores a la ebullición pues son usados de forma industrial en centrales dedicadas exclusivamente a la generación de electricidad mediante la energía solar térmica.
Esta tecnología ya ha sido probada y confirmada como una de las más prometedoras en el futuro, sólo falta la inversión para producir grandes cantidades de electricidad. La única limitación es geográfica pues, lógicamente, su productividad esta en función de su latitud y de la climatología a los que están sometidas, por lo que las regiones donde su futuro se presenta más prometedor es en la zona suroeste de EE.UU., América Central y del Sur, África, Oriente Próximo, la Europa Mediterránea, Irán, Pakistán, y las regiones desérticas de la India, la Federación Rusa, China y Australia. España es por extensión y latitud, el país europeo con más potencial en cuanto a energía termoeléctrica se refiere.
Desde Greenpeace se afirma que la explotación de menos del 1% del potencial solar térmico mundial sería suficiente para estabilizar el clima mundial mediante reducciones masivas del CO2. Las centrales de torre y los colectores cilindro parabólicos están destinados a ser usados en proyectos de gran tamaño conectados a red con capacidad de 10 a 200 MW. Los discos parabólicos al ser modulares se pueden usar en pequeñas y grandes instalaciones.