El agua es un recurso natural limitado sin el que apenas podemos sobrevivir durante tres días. El cambio climático y la mala gestión de los recursos hídricos, principalmente, están disminuyendo el caudal de nuestros ríos y la disponibilidad del agua potable. Además, se esperan aumentos de hasta el 45% del precio del agua de la red pública para el año que viene. Es necesario, por tanto, cuidar y aprovechar al máximo el agua dulce. Nuevas Energías Renovables ofrece a este efecto varios métodos de tratamiento de aguas: reciclaje del agua utilizada y captación de agua de lluvia, útil para el riego.
Tratamiento de aguas residuales
Las aguas residuales o negras son las procedentes del desagüe de la cocina o del váter. Según la FAO, son especialmente eficaces para el riego.
Reciclaje de aguas grises
Debido a la escasez de agua, la sociedad se está concienciando de la importancia reciclar el agua que consumimos. El gasto doméstico diario por persona es de 12,9 l y la mitad provienen de la ducha y la cisterna. A parte de limitar ese gasto, se puede optar por sistemas de reciclado para mejorar el consumo.
Captación de aguas pluviales
La recuperación de agua pluvial consiste en filtrar el agua de lluvia captada en una superficie determinada, generalmente el tejado o azotea, y almacenarla en un depósito. Después el agua tratada se distribuye a través de un circuito hidráulico independiente de la red de agua potable.
Descalcificación de aguas
El agua que nos llega a casa que proviene directamente de la red pública de suministro, presenta cal y otras sustancias que pueden ser perjudiciales para nuestro cuerpo. La depuración de agua nos aportará ahorro de energía, aumento del rendimiento y duración de los electrodomésticos.
Osmosis inversa
La ósmosis es un proceso de depuración de aguas mediante una membrana semipermeable que tiene la función de filtro. Esta membrana consta de unos pequeños poros que no dejan pasar las partículas en suspensión contenidas en el agua, pero sí las moléculas de agua.
Tan valiosos como nuestros bosques son nuestros recursos hídricos, imprescindibles para el el correcto funcionamiento de todo el sistema y la supervivencia del planeta.
Nuestro planeta dispone de un volumen de agua de 1,4 millones de km3. Pero sólo un 2,5% de ella es agua dulce, y una gran parte de ella está congelada en los glaciales. De este total de 2,5%, solamente un 0,4% es el existente en la superficie de la Tierra. Es decir, del total del agua existente en la Tierra, sólo un 0,007% puede considerarse agua potable.
El cambio climático está ya alterando la climatología en muchos lugares, con resultado de menores precipitaciones pluviales y la consiguiente sequía. España es, según Greenpeace, uno de los países más afectados por el cambio climático, con una 'africanización' el sur de la Península y una 'mediterranización' de la costa norte, con lo cual los recursos hídricos disminuirán drásticamente. Debemos empezar a prepararnos, y el tratamiento y reciclaje del agua doméstica es una posible solución que nos concede mayor autonomía en caso de restricciones de agua de la red pública.
Aunque éste es un problema generalizado. El suroeste de Australia vive una sequía que ya dura varios años y que ha llevado a la ruina a muchos agricultores locales. Según un estudio de la revista científica Journal of Climate, algunos de los mayores ríos del mundo, tales como el Amarillo, el Ganges y el Colorado están disminuyendo de caudal desde hace 50 años.
Aunque pase desapercibida, el agua es tan importante para la actividad económica de un país como la energía. Ya se han realizado estudios económicos al respecto, y el resultado es que las actividades económicas más afectadas por la escasez de agua serán algunas de alta tecnología que necesitan grandes cantidades de agua para sus procesos de fabricación, las centrales térmicas, que necesitan el agua para refrigerar, y la agricultura. Dentro del sector industrial, las más afectadas serán, lógicamente, el sector de las bebidas, seguidos de la biotecnología, metales y minería. El mismísimo presidente de Nestlé, ha dicho al respecto: "En las actuales condiciones, se agotará antes el agua que el petróleo".
Algunos países ya han dado la voz de alarma. Sudáfrica, que depende en exclusiva del agua de lluvia para su suministro de agua potable, se está planteando reciclar el agua utilizada y crear una red de desaladoras para garantizar la cobertura mínima de consumo de agua. Australia también se plantea el reciclado y desalinización de agua en grandes cantidades, dado que este país ya está siendo afectado severamente por el cambio climático.
Como pequeños consumidores, no tenemos acceso directo a las desaladoras, pero también tenemos a disposición una serie de medidas que pueden ayudarnos a ahorrar agua: